Cuantas veces habéis escuchado “Sólo se valora lo que se consigue con esfuerzo”…??? yo perdí la cuenta, lo he escuchado una y otra vez desde que soy pequeña, como hemos podido llegar a creernos esto???
Parece ser que solo si nos esforzamos, si lo pasamos mal y nos apretamos las tuercas, es cuando realmente disfrutaremos y conseguiremos lo que deseamos. Yo he pensado así toda mi vida, siempre me he esforzado por lo que he querido, he renunciado a miles de cosas, pues consideraba que así debería de ser… pero… es así realmente??? Que pasa no se puede conseguir lo mismo sin renunciar a lo demás??? Si es cierto que algunas veces hay cosas que no son compatibles y, por tanto, no te queda otra que renunciar a una de ellas, pero… en muchas otras ocasiones se puede compaginar perfectamente, pero aun así renunciamos a ello, y creo que lo hacemos por nuestra propia comodidad en cierta forma, pues si no nos hemos esforzado lo suficiente, si no hemos sudado sangre para conseguirlo, parece que lo que conseguimos no vale nada.
Y ya… como es común en mi, os dejo una historia de Jorge Bucay.
El hombre entra en la zapatería, un vendedor amable se le acerca:
- ¿En qué lo puedo servir, señor?
- Quisiera un par de zapatos negros como los de la vidriera.
- Cómo no, señor. A ver, a ver… el número que busca… debe ser… 41, ¿verdad?
- No, quiero un 39, por favor.
- Disculpe, señor, hace veinte años que trabajo en esto y el número suyo debe ser 41, quizás 40, pero… ¿39?
- 39 por favor.
- Disculpe, ¿me permite que le mida el pie? – Mida lo que quiera, pero yo quiero un par de zapatos 39…
El vendedor saca de un cajón ese extraño aparato que usan los vendedores de zapatos para medir pies y con satisfacción, proclama:
- ¿Vio? Como yo decía: ¡41!
- Dígame ¿quién va a pagar los zapatos usted o yo?
- Usted.
- Bien, entonces ¿me trae un 39?
El vendedor, entre resignado y sorprendido, va a buscar el par de zapatos número 39. En el camino se da cuenta de lo que pasa: los zapatos no son para él, seguramente son para hacer un regalo.
- Señor, aquí los tiene: 39 negros.
- ¿Me da un calzador?
- ¿Se los va a poner?
- Sí. Claro.
- Son… ¿para usted?
- ¡Sí! ¿Me trae el calzador?
El calzador era imprescindible para conseguir hacer entrar ese pie en ese zapato. Después de varios intentos y de ridículas posiciones, el cliente consigue meter todo el pie dentro del zapato. Entre ayes y gruñidos camina algunos pasos, con dificultad, sobre la alfombra.
- Está bien. Me los llevo.
El vendedor siente dolor en sus propios pies de sólo imaginar los dedos aplastados dentro del 39
- ¿Se los envuelvo?
- No, gracias. Los llevo puestos.
El cliente sale del negocio y camina, como puede, las tres cuadras que lo separan de su trabajo. El hombre trabaja de cajero en un banco. A las cuatro de la tarde, después de haber pasado más de seis horas parado dentro de esos zapatos, su cara está desencajada, tiene las conjuntivas inyectadas y lágrimas caen copiosamente de sus ojos. Su compañero, de la caja de al lado, lo ha estado mirando toda la tarde y está preocupado por él:
- ¿Qué te pasa? ¿Te sientes mal?
- No. Son los zapatos.
- ¿Qué pasa con los zapatos?
- Me aprietan.
- ¿Qué pasó? ¿Se mojaron?
- No, son dos números más chicos que mi pie…
- ¿De quién son?
- Míos.
- No entiendo. ¿No te duelen los pies?
- Me matan, los pies.
- ¿Y entonces?
- Te explico -dice, tragando saliva- . Yo no vivo una vida de grandes satisfacciones, en realidad, en los últimos tiempos tengo muy pocos momentos agradables.
- ¿Y?
- Yo me mato con estos zapatos. Sufro como un hijo de puta, es verdad… Pero dentro de unas horas, cuando llegue a mi casa y me los saque… ¿Te imaginas el placer?… Qué placer, loco… ¡Qué placer!
tengo q empezar a leer a jorge me toy dando cuenta xd
Que buena la historia! xD
Y estoy contigo, ya me dí cuenta el curso pasado, pero este ultimo curso, me acabé convenciendo a mi mismo que mi esfuerzo (en este caso, al dibujar) no sirve de nada porque no solo depende de mí, sino de la otra persona que valore ese esfuerzo que tanto menosprecia.
Saldré perdiendo yo iguaelmente, pero aún así, sigo pensando que dibujo de puta madre. xD
PD.: les hago los dibujos a los de mi clase.
Querido anónimo.. un profesor mio de Artes exponía un dibujo de un antiguo alumno al que le dedicó horas y horas mientras se mofaba/burlaba de nosotros, por que los chicos de hoy no son lo que eran antes.. antes había un don ahora solo parecía ser, que estudiaban arte los vagos, pues bien…
Con dos huevos muy gordos y muy bien puestos (o Dios mio, donde tengo esos huevos ahora??) le dije al profesor, que eso lo hacía yo y en la mitad de tiempo. El profesor se lo tomó a mal… creo que me ontestó algo parecido a “y un copón haces tu esto” y eso fue a inicio de curso… si, es de esos profesores ke el primer dia de clase te deja la moral por los suelos… eso si, a final de curso me tubo que poner un 10 muy bien gordote, por que le demostré que lo podía hacer mejor, y más rápido.
En fin… no creo que nadie deba privarse de nada… no creo que sufrir te de más placer, y desde luego solo se sacrifica cuando se es realmente necesario por algo, pero si puedes llegar (de forma moralmente correcta) a algo sin sacrificio alguno, eres un idiota por perder tantas cosas por algo que cuando lo tengas igual no te da tanto placer como dolor has sufrido por ello…
Eso si, si tu propósito es algo muy importante para ti, si crees que no puedes vivir feliz sin ello, y kieres darlo todo por asegurarte aquello que deseas, el sacrificio está bien gastado.
PD; Lo que si es cierto es que si lo consigues tu mismo aunque sea con un mínimo de sacrificio, las cosas se disfrutan más, nunca me han regalado nada… todo lo he conseguido yo y me duele más perder lo conseguido que quien lo a pedido y tal cual se lo han dado. A veces la gente no se da cuenta del valor de las cosas… quizás cuando dicen “hay que sacrificarse…” es una manera de hacernos valer las cosas…
Un beso me encanta ese cuento de Bucay.
Tela de cuento, enseña que la gente aburrida es lo peor… drogas… joderte un pie una tarde pa despues alegrarte de que ya no está jodido, el problema lo tiene este mundo mierda aburrido como él sólo sabe porque la mayor parte de nuestras necesidades están cubiertas, de ahí que todo carezca de sentido… En el siglo XVIII te la jugabas cada día para comer si eras un plebeyo que era el 97 por ciento de la población andaluza, cada día era una aventura… no había ni depresiones, ni locos con el zapato del 39 teniendo un 41… solo gente en busca del pan de cada día y era eso o la vida.
NOTA: Con esto no digo que volvamos a aquellos tiempos ni que eso sea entretenido, sólo digo que en el mundo que vivimos hoy día estamos perdiendo la perspectiva de las cosas. Y otra nota, todavía hay muchos países en situación precaria y guerra que viven mucho peor que nosotros mientras que nuestro ocio es el ocio del aburrimiento de buscar cosas nuevas y que nos gratifiquen que son cada vez menos.
A lo que me quiero referir con esta pequeña reflexión es… porque debemos valorar más lo que más esfuerzo nos ha costado conseguir???, porque no valorar igual???, si hemos tenido suerte y conseguido algo sin hacer un gran esfuerzo debería de ser valorado de igual forma que algo que hemos conseguido con el mayor esfuerzo del mundo, desde pequeño nos han enseñado que lo que no se consigue con esfuerzo no tiene valor, y eso no es así.
Goniker, seguro que te gusta Jorge Bucay, si necesitas alguna recomendación, ya sabes donde estoy jajaja!!!
besos.