“Pudes obligar a comer,
pero no puedes obligar a sentir hambre;
puedes obligar a alguién a acostarse,
pero no puedes obligarle a dormir;
puedes obligar a que te oigan,
pero no puedes obligar a que te escuchen;
puedes obligar a aplaudir,
pero no puedes obligar a que se emocionen y entusiasmen;
puedes obligar a que te besen,
pero no puedes obligar a que te [...]
Archivos de la categoría ‘Filosofias abstractas’
Puedes…
Publicado en Brevedades, Relatos el Viernes, 6 Noviembre | 1 comentario
Poweno: “pos… ya no escribo mas por aquí”
Publicado en Filosofias abstractas el Jueves, 1 Octubre | 5 Comentarios »
He decidido yo mismo (y por unanimidad de mis dos hemisferios pensantes) empezar a escribir nuevamente… pero en otro blog. Aun no tengo en mente ningun título, asique se quedaran en stand by los posts que tengo escritos.
¿La razón? Pues necesito escribir. Que aunque ya me dijo un señor hace un tiempo “si es que [...]
Pequeña reflexión (o no) en la hora de la siesta
Publicado en Improvisando, etiquetado negatividad, positividad el Jueves, 23 Julio | 6 Comentarios »
Comenzaremos con una frase que leí ayer mismo de cierto blog de una amiga (que ya que me mecionastes, pues yo tambien):
desde que practico el pensamiento negativo, éste ha hecho que esté más tiempo en contacto con el mundo real y por tanto me lleve menos batacazos (o al menos no tan fuertes). Es decir, el [...]
una carta a ti
Publicado en Filosofias abstractas el Domingo, 19 Julio | 14 Comentarios »
amigos mios , cuanto tiempo sin hablar con vosotros , ¿ como estais? Espero que bien la verdad
yo aqui como siempre , viviendo esta mierdi-vida que me a tocado , muchas veces intentando cambiarla , pero que dificil es
me prometi a mi mismo que en la vida me lamentaria de la vida [...]
Ni una sola palabra…
Publicado en Esas cosas intimas que te apetece contar, Filosofias abstractas el Domingo, 28 Junio | 3 Comentarios »
He intentado escribir sobre lo que siento ahora mismo, pero no me sale ni una sola palabra, parecer como si esos sentimientos tuvieran personalidad y desearan permanecer ocultos, en lo más hondo de mi y , ¿quien soy yo para desear lo contrario?